El “Rey” del dominio
Félix Hernández posee el mejor registro en cuanto a la cantidad de lanzamientos que necesita para sacar outs. La defensiva de Seatte ha sido clave en el desempeño de su as con apenas un error en sus 20 salidas
Se hace difícil a veces pensar que Félix Hernández apenas tiene 26 años de edad, pues esta es su octava temporada en Grandes Ligas.
Desde que el astro venezolano llegó a los Marineros de Seattle en 2005, ha sido uno de los mejores lanzadores en el béisbol, un modelo perfecto de consistencia. Su dominio sobre los bateadores así lo certifica. Él lidera la Liga Americana en ponches con mil 423 desde su debut.
Más allá de su capacidad para sacar a los bateadores de paso, uno de los detalles más notables del serpentinero criollo es la habilidad para asimilar la carga de trabajo que ha mantenido tanto tiempo; ha completado más de 200 entradas en cada una de sus anteriores cuatro campañas.
Varios factores se han combinado para que el “Rey” siga siendo eficaz a medida que avanzan las entradas, y uno de estos es el apoyo que recibe de su equipo.
¿Apoyado?
Con uno de los peores soportes ofensivos de las Grandes Ligas, suena raro mencionar que los Marineros suelen respaldar el trabajo de Hernández sobre la lomita, pero al trasladarse al aspecto defensivo, las diferencias son abismales.
Esta campaña apenas un bateador se le embasó a Félix por un error de su defensa, siendo el mejor registro entre los abridores con más de 120 episodios trabajados esta campaña en el joven circuito.
Hasta ahora, colectivamente la defensiva naval es la mejor de las Mayores en UZR (promedio de carreras evitadas o permitidas determinadas por la combinación del alcance, eficacia con el brazo, double plays y errores del fildeador) con 37.9; además es segunda de la liga en carreras salvadas con 38.
Hernández ha sido beneficiado de manera significativa por los guantes de sus compañeros, en 2012 tiene la mejor relación (4.8) de pitcheos por outs y eso se debe en parte a que su defensiva ha estado bien ubicada al momento de los batazos.
Es irresponsable señalar que el rendimiento de Félix se debe en mayor parte al respaldo defensivo de sus compañeros cuando hay nuevas tendencias estadísticas que lo colocan como uno de los más dominantes sobre el morro.
El FIP es una efectividad que evalúa el talento del lanzador analizando los resultados que este puede controlar: ponches, boletos, golpeados y jonrones, sin tomar en cuenta la defensiva de su equipo.
En este aspecto el as de la rotación de Seattle tiene hasta ahora el mejor FIP (2.90) de la Americana, según los registros de Fangraphs.
Wilmer Reina